Buen día, nuevamente. En esta ocasión tengo el gusto de presentarles un artículo que desde hace mucho que lo he estado preparando y espero sea de su agrado. Antes de que se inserten en la lectura, decirles que ahora sí me he pasado de la raya y ha salido un artículo largo, de todas formas espero puedan reflexionar alegremente.
Esta reflexión busca que se entienda algo a lo que yo llamo ‘el sentido de dominus’. Algunas veces se suele tomar el término de ‘señor’ como el jefe o aquel que somete; sin embargo, el significado es más profundo. Así, para comprender este concepto, dividiré el artículo en cuatro apartados: 1.- La etimología y sus acercamientos al significado 2.- El sentido de dominus en el capítulo 1 y 2 del Génesis. 3.- El Derecho y el auxilio. 4.- El sentido de dominus y el personaje de Tom Bombadil.
La etimología y sus acercamientos al significado
En este apartado verán los orígenes etimológicos de aquellas palabras que están en la familia de ‘señor’ y ‘dominus’.
‘Señor’ proviene del latín ‘senior’ que significa ‘más viejo’ o ‘más maduro’. Según la página el castellano.org, este término (senior) se usó en los últimos siglos del imperio romano para dirigirse a los ancianos más honorables; es decir, a senadores y con el paso del tiempo a los que guiaban las comunidades cristianas y judías.
Los términos similares a ‘senior’ pertenecen a un campo de vejez, consejo de ancianos o senado. De esta manera, mostraré algunos ejemplos etimológicos de la familia de palabras a la que pertenece ‘senior’: Senex, viejo; senectus, vejez/ancianidad; senatus, consejo de ancianos/senado o viejos; senator, senador; entre otros. Así, el término en cuestión se relaciona con la vejez y por tanto también con la sabiduría, el consejo y la autoridad. Esto fue así en Roma, donde el ‘senior’ era alguien que poseía estas cualidades.
En el latín medieval, ‘senior’ se volvió sinónimo de otra palabra muy reveladora: ‘dominus’, que según el diccionario Vox del latín y el Diccionario etimológico de Castellano en línea, aquella palabra tiene los siguientes significados: señor de la casa; dueño; propietario; poseedor; anfitrión; soberano; y finalmente también designa al Señor. De ahí, aquellos términos como domus, casa; domo, domar/domesticar; domitrix, domadora; domitor, domador/vencedor; domesticus, doméstico/de la casa/de la familia; domicilium, morada/residencia. Las palabras que guardan relación con la grafía ‘dominus’ están en el campo de aquello que tiene dueño y gobierno, que mayormente vendría a ser la casa, que es el lugar donde se halla una convivencia humana íntima; la familia. Por tanto, dominus tiene que ver no solo con el que vela por la casa, sino también por la familia.

En consonancia a estos significados etimológicos, se puede hallar que, tanto ‘señor’ como ‘dominus’, son términos que refieren a una persona que posee sabiduría, autoridad y gobierno, como mencioné. Y aquellas cualidades, son sobre todo desarrolladas en la casa; lugar que le pertenece al ‘señor’. No obstante, el sentido de ‘dominus’ o ‘senior’, no se queda en el ser dueño de un mueble o inmueble o ser padre de una familia y que por eso exista una responsabilidad, que está muy bien cumplirla. El sentido de dominus, a mi criterio, sí abarca lo anterior, más no del todo. A continuación, se ahondará en esto.
El sentido de dominus en el capítulo 1 y 2 del Génesis
En esta sección veremos, sobre todo, como a Adán y a Eva les encomendaron ser señores de la creación. Es decir, no se les dijo que ellos serían los dueños, sino que ellos guardarían lo entregado. Esto se verá a través de cuatro citas.
Si bien la Biblia menciona: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra propia semejanza. Domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre las fieras campestres y sobre los reptiles de la tierra” (Gen. Cap. 1, Vr. 26), considero que aquel término ‘domine’ de la cita, no se refiere a que el hombre será el dueño del mundo, sino que será el encargado de mantenerlo en orden; pues aquellos fines del hombre para con lo creado no se los puso él mismo cual mismísimo propietario, sino Dios. El hombre al ser imagen y semejanza de Dios debe poner en acto aquellas facultades que comparte con Él (como la inteligencia y el amor) en el mundo, mediante la conservación tanto de lo dado como de sí mismo; es decir, manteniendo todo en orden.
En el capítulo 2, 5-7., se menciona que: “Ni había hombre que cultivase el suelo e hiciese subir de la tierra el agua con que regar la superficie del suelo”. Recordando la carrera que estudié, se puede colocar el ejemplo del mediador de un museo. El mediador no es el propietario del museo, mas sí practica cierta custodia de lo que en él hay. El mediador, participa de lo que se le ha sido dado, y en ese sentido debido al aprecio por las colecciones, busca conservarlas y difundirlas. En el caso del hombre, con esta cita podemos ver nuevamente que Dios quería que el ser humano también participe de la maravilla de la creación.
Continuando con el apartado, en el capítulo 2,15., Dios especifica la labor del hombre, que no es un ´que haga lo que crea conveniente con lo dado’, como alguno podría sugerir de la primera cita cuando dice: “Domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo…” o sobre el hecho de que Dios haya puesto al hombre en el Edén. Por el contrario, lo que Dios pide es acoger con amor lo dado, de tal manera que todo se lleve a su esplendor. Es el Creador quien dice el propósito del mundo. No es el hombre quien se otorga a sí mismo una misión, sino que es el Padre quien le entrega al hombre esta; mostrándose de esa manera como dueño. Así, la cita en cuestión menciona: “Tomó, pues Yavé Dios al hombre y le puso en el jardín del Edén para que lo cultivase y guardase”.

Como última cita mostraré una que no especifica que el hombre sería propietario de algún animal en concreto o de todos y que por eso deba ser responsable, sino que, como mencioné antes, el hombre es imagen y semejanza de Dios y está llamado a poner en orden todo, lejos de si le pertenece o no. Así, la cita dice: “Formó de la tierra, pues, Yavé Dios toda clase de animales campestres y aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaría este, ya que el nombre que les diera, ése sería su nombre”. De esta manera, el Padre no pidió al hombre cuidar solo aquello de lo que se apropie, sino que sea responsable con todo el jardín y lo que en él habitaba.
Es cierto que el mundo fue hecho para el hombre, y por eso se le colocó el rol de dominus, sin aludir necesariamente a que es dueño o propietario de algo. El sentido de dominus implica buscar el orden en todo. Procurar que nada sea degradado; es decir, cuidar de la familia, de uno mismo, de los amigos, la sociedad y también de los alrededores. No hace falta ser dueño para cuidar o proteger aquello que corra peligro.
El Derecho y el auxilio
El concepto de sentido de dominus se puede ver incluso en el derecho. En el código penal peruano existe el delito de omisión al auxilio (art. 127); donde la ley te pide prestar auxilio a un ciudadano que lo esté necesitando y se halle cerca al lugar donde uno se encuentra. En consecuencia, esta ley te pide que ayudes a aquel que está padeciendo, lejos de si es un familiar, amigo o conocido; extendiendo así una responsabilidad y solidaridad para con otros. Es decir, alejándonos de la individualidad y aproximándonos a una búsqueda del bien común, sino… ¿para qué vivir en sociedad? Colaborar con alguien que no tiene nada que ver conmigo, vendría a ser involucrarme con aquel que, por decirlo de alguna forma, no me pertenece; conducta que impulsa aquel concepto que estoy tratando, el sentido de dominus.

Coloco esta imagen para ilustrar el concepto. El buen samaritano no compartía siquiera ciudadanía con el herido, incluso no era bien recibido por los judíos, mas aun así lo acogió. Se vio responsable para con el extraño moribundo, tuvo misericordia.
El sentido de dominus y el personaje de Tom Bombadil
Finalmente, en esta última parte trataré no de resumir, sino de cerrar con el concepto y tratar de explicar lo esencial de este a través de un personaje llamado Tom Bombadil, oriundo del libro el Señor de los anillos.
El libro muestra al personaje viviendo en un bosque (el Bosque Viejo), el cual era muy peligroso y poco agradable; sin embargo, la parte del bosque que se encontraba cercana a la casa de Tom era muy distinta a las otras. El libro muestra al personaje alegre; servicial y contemplativo. A él le fascinaban las cuestiones de la naturaleza; el tamaño de los montes; la antigüedad de ciertas flores, árboles o ríos; así como también se dedicaba a cuidar de las abejas o de que no fuese a extinguirse alguna planta.
En cierto momento, Tom y su esposa recibieron en su casa a cuatro hobbits que se encontraban en peligro: Meriadoc, Peregrin, Sam y Frodo. Tom conversó con ellos; hizo que se limpien; les prestó descanso por unos días e incluso resguardó a sus cabalgaduras. Para estos hobbits que momentos antes de ser recibidos estuvieron en grandes peligros, estar en la casa de Tom fue una maravilla. Entre tanto peligro y preocupación, fueron acogidos, sintiéndose de esa manera seguros y tranquilos. Incluso en el último día de los hobbits en aquel lugar, Tom los despide con las manos llenas, que claro, la alegría de la acogida es también creo, un irse con las manos llenas, cargando así con un signo del hospitalario (o del anfitrión, que como se vio en el primer apartado, es también una acepción de ‘dominus’), aun cuando ya no está.
Este comportamiento del personaje es, a mi criterio, propio de quien posee el sentido de dominus; un sentido que te lleva a conservar la belleza, la bondad y la verdad. Considero, que a medida que el corazón se va educando, aquel sentido o virtud de dominus también aumenta.

Continuando con el ejemplo del personaje, Tom estaba en el mundo desde antes que los árboles de aquel bosque, los ríos, etc. Fue él partícipe de contemplar la primera gota de lluvia, la primera bellota, entre otras creaturas. Esta experiencia del personaje lo había acercado en sobre manera con la naturaleza, pues él las vio surgir o aparecer, encantándose por estas cual niño pequeño que sale de casa a conocer los alrededores. Conoció el mundo de la tierra media en su plenitud, que al alejarse este de un buen estado, Tom se debió haber dado cuenta, que había algo que debía conservarse. Aquel encanto… lleva a procurar mantener y colaborar con la plenitud de aquella creatura, persona o cosa. Percatarse de la vida no es una actividad minúscula, contemplar la vida en general, es buscar siempre el buen estado de estas, como lo sería un buen médico con la vida humana, por ejemplo. Entonces…esta actitud la tenía Tom.
Hay una escena en aquel capítulo donde Tom aparece contándoles historias de la creación del mundo a los hobbits. De esta manera, en aquella parte se comenta acerca de Tom de la siguiente manera: “Las palabras de Tom desnudaban los corazones y pensamientos de los árboles, pensamientos que eran a menudo oscuros…”. Con esta cita, podemos saber que este personaje conocía a los seres que le rodeaban; es decir…se preocupaba por ellos. Es por esto, que en cierto momento, Frodo le pregunta a la esposa de Tom con bastante ahínco, acerca de quién era Tom Bombadil. Ella respondió: “Es el Señor de la madera, el agua y las colinas” y el hobbit vuelve a realizar otra pregunta: “¿Entonces estas tierras extrañas le pertenecen?”, ella añade: “De ningún modo. Eso sería una verdadera carga. Los árboles y todas las cosas que crecen o viven en la región no tienen otro dueño que ellas mismas. Tom Bombadil es el Señor. ‘Señor’ evidentemente también tiene la acepción de ser dueño; no obstante, para estos personajes, ser el señor, como ya he venido comentando, va más allá del ser dueño. Este sentido tiene un espíritu de conservación; se identifica tanto con las cosas, que se ve responsable de ellas.
Conclusiones
Para cerrar, el sentido de dominus se encuentra en el comportamiento que trata de descubrir y conocer el valor de las personas, espacios o cosas para así saber cómo relacionarse con ellas. El dominus es en general aquel que cuida y conserva lo que en la medida de lo posible está en sus manos. Hemos visto que este sentido encaja con los buenos padres, alcaldes, senadores, políticos, profesores, ciudadanos… y en general con cualquier persona comprometida con el bien. Recordemos finalmente al Dominus, quien no es indiferente a nada y conoce todo por lo que cada uno de sus hijos padece. Así como Él es el amor mismo, que busca que todo lo bueno sea conservado y llevado a su máxima expresión (la santidad), así también nosotros debemos tratar de ser.
Espero que estos escritos les hayan permitido reflexionar acerca de cómo deberíamos relacionarnos con la creación y con lo que nos rodea. Muchas gracias.
Reflexión escrita en su mayoría el 4/03/2023

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