Más que juguetes

Los juguetes, un tema poco reflexionado, pero profundo e importante de mencionar en la actualidad. Cuando éramos niños dedicamos mucho tiempo a jugar con ellos, muchas horas del día se iban en jugar.

Estos nos acompañan o nos han acompañado por tantos años que han marcado nuestra infancia, de tal manera que así como a Andy de la película de Toy Story, nos es difícil regalarlos a alguien o guardarlos en cajas, pues muchos de los juguetes, en específico los muñecos o figuras de acción, tienen un nombre (‘Woody’, por ejemplo) y un comportamiento específico, por lo que a veces podrían parecer hasta reales, tal como los personajes de un libro o incluso un amigo (Smirnova, 2011). Así, cuando se dejan es como si una historia se terminara o como si un amigo de la infancia se fuera… marcando el cierre de esta gran etapa en cuestión. Por eso, que cuando los volvemos a ver causan gran nostalgia y alegría.

El asunto, es que los juguetes tienen un gran significado en la infancia…

Por eso hoy quiero reflexionar sobre los diseños de los juguetes, los mensajes que transmiten, los mundos a los que nos transportan y los beneficios de jugar con ellos. Este escrito es sobre todo una reflexión, que en aparatados más conclusivos tendrá algunas citas y referencias importantes para cerrar las ideas.

Pienso y veo que no es poco lo que se puede decir, por lo que cada cuestión está ordenada en un apartado en específico:

1. Transmisión de una cultura.

Los juguetes en gran manera son transmisores de una cultura, sea nacional o universal. Recuerdo que en algunas de las tiendas turísticas (y oficiales) de Londres que tenían parte de juguetería, vendían muñecos de acción ambientados en las épocas medievales, vendían también escudos, cascos y espadas para jugar, caballos ambientados en esas épocas, caballeros, reyes, etc. Además de la existencia de tiendas con aquellos tipos de juguetes (y decoraciones, que ya es otro tema), había tiendas con muñecos de cuentos e historias propias de la cultura. Así, hay locales donde se pueden encontrar juguetes de Paddington, de Beatrix Potter, Harry Potter, entre otros.

En París, por ejemplo, había tiendas con muñecos de acción similares a los de Londres, pero además soldados y muñecos de épocas posteriores, siglo xviii/xix; también tenían tiendas que vendían dragones, minotauros y diferentes tipos de juguetes que hacen alusión a la mitología y cultura greco-romana.

En Roma, por ejemplo, la tienda de Lego que se encuentra en la zona histórica tenía un cartel grande de un soldado romano, y legos con temáticas relacionadas.

Este tipo de juguetes tanto mitológicos, fantásticos, históricos y pertenecientes a la ficción histórica se encuentran sobre todo en Europa, expresando su cultura e historia. Son reconocidas así en este continente y en Estados Unidos por ejemplo, las marcas Schleich (alemana, fund. 1935), Bullyland (alemana, fund. 1973), Papo (francesa, fund. 1983), entre otras.

Así, este tipo de juguetes son muestra de un pensamiento y estilo de vida. En Europa se puede ver como muchas fuentes (Fontana di Trevi, Fuentes Wallace de París), monumentos y ornamentos de palacios, iglesias (gárgolas, por decir un ejemplo), casas, parlamentos, o de la ciudad en general representan esta cultura fantástica, mitológica, guerrera y religiosa. Tiene sentido así, encontrar juguetes que expresen este mundo.

En general, la idea es que los juguetes también son transmisores de una cultura tanto regional, nacional, occidental, y más. Sería beneficioso así, que este método sea adoptado por países de América del Sur. Por ejemplo, que Perú, México y otros países aledaños vendan juguetes de acción de los incas, aztecas, españoles, indígenas, etc. De tal manera que la historia se mantenga viva a través de los juguetes despertando un mayor interés en los niños, quienes tendrán más opciones o elementos que los ayuden a conocer su cultura.

2. Función determinada

Otro aspecto que considero de valía sobre muchos juguetes es que estos ya vienen con una función determinada. Es decir, el juguete mismo ya te dice de qué se trata su personaje o cuál es su rol. Por ejemplo, una figura de acción de un policía, bombero, militar, vaquero, astronauta, un granjero, un forajido, un dragón, un rey, un caballero, un superhéroe, un doctor, un corredor de autos, un pirata, etc., claro que, en la práctica del juego el rol puede mudar, mas es una ayuda el darle un rol al juguete.

¿Y por qué considero que es un beneficio? Porque el niño cumple de manera exitosa con las funciones de los personajes. Si hay un juguete que representa a un policía, es muy probable que el niño lo use como un buen policía, y que cumpla con su trabajo. Es decir, el niño a través del juguete no solo conoce trabajos/oficios/ocupaciones que existen en la realidad, sino que los lleva a su máximo esplendor. Si hay un juguete de un doctor, el niño lo controlará (o jugará) como alguien que realmente colabora en la salud de las personas, y no como un profesional que ve la salud con ojos de negocio. Si hay un juguete de policía, este siempre tratará de capturar a los ladrones o delincuentes; si tiene un caballero, este será usado como alguien que realiza actos valientes y que vencerá a algún monstruo o dragón; si hay un sheriff (o un rey) este comandará a un grupo de soldados, a una nación o será un líder (Woody de Toy Story es el personaje principal no solo por ser el juguete preferido de Andy, también porque es el sheriff).

En el primer lanzamiento de la película ya referida, cualquiera que hubiese tratado de deshacerse de Buzz Lightyear, hubiese sido castigado o rechazado, mas en la película este rechazo y castigo fue peor porque lo cometió el sheriff.

Asimismo, como ya he mencionado, en la práctica del juego, puede que el policía se vuelva un personaje corrupto/malo, mas el niño sabe de facto, que un policía que no busca atrapa al ladrón, es un corrupto. El niño va conociendo así, el ideal de cada ocupación y el nivel de responsabilidad de estos en la sociedad…

3. Enseñanza de cómo funciona la realidad o de cómo debería funcionar

En continuación con el apartado anterior, con estas ocupaciones reales y actuales (en muchos casos) de juguetes (policías, bomberos), el niño tiene un acercamiento a la realidad, de tal manera que va aprendiendo cómo esta debe funcionar. Todos trabajando en conjunto: policías, soldados, bomberos, doctores, sheriffs, reyes, presidentes, comerciantes, civiles y más. En un escenario de un juego, si un personaje es atacado, vendrá la policía o habrá una persecución, y si la ambulancia todavía no llega para socorrer al herido, entonces quizá un civil que estaba por ahí lo termina ayudando. O también, si el niño tiene un circuito de carros, pues jugará cómo algún momento vio en la calle, con semáforos y normas de tránsito.

«Los libros no pueden enseñar a los niños lo que los juguetes les inculcan. Las naciones que tienen más juguetes son también las que tienen más individualidad, idealismo y heroísmo». Édouard Séguin (1895, como se citó en Michelet, 1986).

Esta frase de Séguin considero que es muy generalizante, pues da una conclusión muy precipitada; sin embargo, por lo que se ha estado viendo, yo diría que sí hay una relación entre aquellos valores como el heroísmo y el idealismo moderado con los juguetes y el juego. Recordemos con qué oficios sueñan los niños.

Así, en muchos casos, los juegos son escenarios con problemas reales y con resultados idealizados o de ensueño; lo cual se relaciona con la comparación que Aristóteles hacía entre la historia (factos cronológicos) y la tragedia (el teatro y la literatura/poesía). El filósofo decía a grandes rasgos que la primera nos podía contar lo peor y lo mejor de la sociedad; hechos abominables y heroicos; mientras que la segunda podía llevar siempre a cabo lo que realmente deberíamos ser; así, si la historia nos retrata un gobernante pésimo, el teatro/la tragedia puede mostrarnos un buen rey (como el rey Arturo u Odiseo/Ulises) o un buen ciudadano, al que podríamos aspirar a ser. El niño en el juego puede crear un mundo en donde todo se cumpla y en donde el bien siempre termine triunfando. Por tanto, no solo hay un entendimiento de la realidad, sino también un entendimiento de cómo realmente debería ser.

Por eso, la poesía es algo más filosófico y serio que la historia; la una se refiere a lo universal; la otra, a lo particular. Lo universal es lo que corresponde decir o hacer a cierta clase de hombre, de modo probable o necesario. (Aristóteles, Poética, 1451a).

Dicho esto, seguiremos con el siguiente apartado…

4. Mundos, historias y creatividad.

Continuando, al ser los juguetes transmisores de una cultura y época en concreto, y al inducir a una imitación de ciernas normas de la sociedad, el niño comienza a crear.

Un niño que juega con juguetes es como si fuese un escritor o director de cine. En la universidad un día leí a un psicólogo (lamentablemente no recuerdo el nombre) que hablaba de las distintas inteligencias y cuando refería a la Lingüística, mencionaba que quienes la poseían o la tenían bien desenvuelta probablemente en su niñez habían jugado mucho con juguetes o juegos en los que hay escenarios hipotéticos…

Podemos recordar en este apartado al filme de La llave mágica (1995, mismo año en que salió Toy Story) o The indian in the cupboard (en la versión original, en inglés), en la que los juguetes con los que el niño jugaba, cobran vida y cada juguete que el niño tenía como el militar, el indio y el vaquero, se comportaban como lo que representaban e incluso mostraban expresiones propias de los oficios, como el saludo militar, de colocar la mano en la sien. Al ser cada juguete la representación de una época, quien juega con ellos puede crear innumerables historias que serán emocionantes no solo porque uno mismo las crea, sino porque también las vive (a través del juego). Y la película lo muestra a través de las escenas de lo que parecía la clase de Lenguaje donde se tenían que contar relatos, Omri (el protagonista), cuenta sus historias (que eran las que había experimentado con los juguetes) cómo si realmente las hubiera vivido, con sentimiento y profundidad; mientras que otros compañeros relatan hechos históricos meramente describiéndolos. Por eso, Jerome Bruner (psicólogo, preofesor y pedagogo estadounidense) consideraba que el niño consigue explicar y comprender el mundo, cuando lo ha jugado (Bruner, 1986).

La llave mágica muestra muy bien lo que son los juguetes para los niños; personajes vivos. Por eso, que se pierda un juguete, no se compara a que se pierda o objeto bonito o algo que al niño le gusta, sino que hasta cierto punto es casi la pérdida de un amigo que te ayuda a ser más tu, pues cada juguete es una forma de expresión distinta del niño…

1995

Asimismo, a diferencia de los videojuegos (que pueden llegar a ser muy interesantes y educativos), con los juguetes el niño es el autor de la historia, que puede que se guíe de alguna ya existente o que la imite, pero está aprendiendo a recrear o resumir un cuento/narración. El niño tiene a sus personajes, al bueno, al malo, al culpable, al juez, etc. Por tanto, es un momento de creatividad e imaginación extensa. En los juegos hay monstruos escondidos, cuevas, exploradores en busca de una nueva tierra, un arqueólogo un busca de un casco antiguo perdido, un caballero capturado que trata de conseguir su liberación y que al final inesperadamente es rescatado por sus amigos guerreros, etc.

Recuerdo que en la universidad en las oficinas de algunos profesores de Humanidades había alguna que otra figura de acción o juguete interesante. Vi también en cierto momento juguetes de Warcraft de un profesor de Derecho. Por lo que no dudo que haya una conexión entre la inteligencia Lingüística y el mundo del videojuego con historias (como Age of Empires, por dar un ejemplo) o de los juguetes. Obviamente, una cosa no deriva la otra, mas son patrones comunes.

Como se puede observar con este ejemplo de los Legos Minifiguras, hay personajes de todo tipo. Personajes que representan la Edad Antigua, Media, Moderna, Contemporánea y Postmoderna. Además, de haber personajes de distintas culturas. Se ve por ahí un samurái, un aviador de quizá la primera mitad del siglo XX, un pirata, un elfo, Poseidón, un romano, indios, un comandante de guerra del siglo XIX, un abuelo con su periódico, un mosquetero, un caballero, una sirena, un emperador o senador romano, un cíclope, etc. De esta manera, las historias que se pueden crear son casi infinitas. El mismo juego te lleva a tener ese interés por aquellos símbolos que transmiten los personajes.

Creando historias y armando escenarios, el niño también recorre espacialmente su casa o distintos lugares en busca de nuevos ambientes. Una muestra de esto, es encontrar a los juguetes en sitios diferentes de la casa; en la cochera, el jardín, la sala, etc.

Se tiene de esta manera, a un niño siempre activo, despierto, que ha sabido vencer al aburrimiento de una manera sana y creativa.

Asimismo, Jasmina Klemenović, Dra. del departamento de Pedagogía de la universidad de Novi Sad (Serbia), comenta en un estudio sobre los juguetes, que en el juego el niño se comunica, expresa su personalidad (Klemenović, 2013)… y más que eso, diría yo. Lo cual tiene todo el sentido, si con los juguetes se crean historias, personajes, diálogos, y más… hay que analizar qué es lo que escribe el autor.

5. Moralidad o buena conducta.

Sí, moralidad también. No es que el juguete vaya a hacer a un niño bueno o malo, pero que ya se mencionó párrafos atrás, un juguete (o figura de acción) representa algo en concreto. Bomberos, caballeros, soldados, policías, un rey, entre otros, son personajes que representan un valor: valentía, liderazgo, lealtad, sacrificio, heroísmo, etc. En la práctica del juego el niño hará historias en donde el dragón sea vencido, el ladrón atrapado, el caballero premiado, la princesa rescatada, la bruja encarcelada, etc. Pensemos que el niño en cierta forma convive con esos valores que sus juguetes representan. Evidentemente, tiene que haber una educación previa para que el niño capte esos valores. Mas de todas formas, estos se convierten en un pequeño refuerzo.

Si se recuerda la película de Jefe en Pañales, se puede analizar cómo el hermano mayor (que seguía siendo un niño), se imaginaba a su despertador (que tenía un aspecto de mago/sabio estilo Merlín). Cuando imaginaba que este le hablaba (que la cuestión de hablar con juguetes o peluches es algo normal según algunos psicólogos infantiles), lo imaginaba como alguien que daba consejos, como alguien sabio… cómo lo que era; un Merlín. Es evidente que es el niño quien crea todo, mas el juguete induce a cierto tipo de pensamiento, como se ha visto en el apartado #2.

Asimismo, la universidad de Psicología y Educación de Moscú, por ejemplo, tiene un centro/departamento del Juguete y el Juego, donde según la Dra. Elena O. Smirnova (perteneciente al campo de la psicología y pedagogía), se han creado métodos para evaluar juguetes, de los cuales los dos criterios principales son el ético y el estético (Elena O. Smirnova, 2011).

6. Juguetes en la actualidad.

Es innegable que algo está sucediendo actualmente con los juguetes. De vez en cuando uno se topa con juguetes que parecen salidos de la nada, parecen diseñados sin ningún propósito o sin pensar, en el mejor de los casos (lo peor sería que fuera a propósito). Hay juguetes que ya rondan lo inmoral y lo vulgar. Es la sociedad en general que está sufriendo algunos cambios y esos se ve hasta en los juguetes.

Es como en el caso de algunos programas de televisión, como Peppa Pig, que no tiene ninguna enseñanza, algo creativo, ciencia, historia, canciones, moralejas, nada; solo hay casi descripciones «Peppa salta en el charco» (frase típica). Episodios de estilo: Peppa estaba enferma, fue al doctor y se sanó. Podría ser útil para los bebés, pero los niños lo terminan mirando, que no es que no sea entretenido, mas no hay valor educativo.

Si los juguetes normales o que eran más comunes hace unos años atrás buscaban que el juguete represente una función y que exprese una cultura, a través de: un valor, un rol/oficio, una idea, virtud, un símbolo, etc., cómo se vio en el apartado 1, 2 y 4; actualmente hay juguetes que parecen buscar todo lo contrario. Un juguete tiene que estar definido en lo que es, pues el juguete además va a servir de guía para el niño, va a orientarlo sobre su uso y va a condicionar en cierta manera las historias que el niño se imagine.

Hay juguetes ahora (felizmente no son la mayoría), que no expresan nada, ya sea una función/ocupación o un valor. Juguetes que hasta podrían no encajar en ningún mundo que el niño cree. Y estos se encuentran tanto en muñecos de acción para niños y niñas. Hay también diseños que no son para nada infantiles, que quizá es algo que ya se habrá dado antiguamente, mas aun así, no tiene sentido.

A continuación, muestro tres juguetes que he visto y que ejemplifican lo que digo.

Es vital que se le tome importancia debida a los diseños y representaciones de los juguetes y peluches. Smirnova (2011) menciona que los niños de etapa preescolar pueden adoptar expresiones del rostro o del estilo de su peluche o juguete favorito (en este caso es más probable con el peluche, pues suelen convivir más con este, según la autora).

Vamos cerrando con lo que dicen los expertos.

Concluyendo, el mundo de los juguetes envuelve diferentes beneficios para quien juega con ellos. Recapitulando lo que ya he mencionado, el juguete que representa un personaje o un rol (también llamado figura de acción o minifigura en términos de Lego), es probablemente uno de los que más ayuda a los niños.

Smirnova, que a este tipo de juguete le llama «character toy», menciona que estos juguetes invitan a ser animados por el niño más que cualquier otro tipo de juguete (pensamiento muy similar al de la Mgtr. Angela Ridao). Estos hacen que el niño adopte distintos roles: polícia, vaquero, bombero, piloto, etc., de manera, digo yo, que el niño tendrá cierta experiencia de esos oficios sin haberlos vivido… como las personas que no conocen físicamente un país en específico, pero han leído tanto de él, que dicen que prácticamente ya lo conocen. Los ‘character toys’, están abiertos a tener una vida (Smirnova, 2011). Por eso, para esta investigadora, las cocinas de juguete, los carros, entre otros tipos de juguete que no sean ‘character toys’, deben ser accesorios para este último (Smirnova, 2011). Además que en estos juguetes, el niño podrá crear experiencias, escenificar sentimientos, virtudes, etc.

Asimismo, en este tipo de juego se puede encontrar diálogo; por tanto, quien juegue con ellos se va a desenvolver más en el lenguaje. Como hay personajes, hay también conversaciones entre ellos. Así, Jerome Bruner comenta sobre el juego: «Lo que permite al niño desarrollar todo su poder combinatorio no es el aprendizaje de la lengua o de la forma de razonar, sino las oportunidades que tenga de jugar con el lenguaje y con el pensamiento» (Bruner, 1986).

Angela Ridao menciona también:

Los niños dotan de significados a los objetos, para lo cual echan mano a sus facultados innatas de intuición y percepción, además que abren nuevos espacios de expresión y comunicación para iniciar otro viaje, aquel que lleva a otra realidad, a la ficción, donde se fundan relatos, sueños, palabras, ruidos, sonidos, cantos, signos y símbolos. Así, el juguete se convierte en vehículo y destino en las manos del niño. (Ridao, 2008)

Algo que hay que matizar y voy a repetir, como ya mencioné en el apartado número 3, es que cuando se habla de fantasía o ficción no es que haya una realidad mal entendida, más bien, quizá el hecho de crear o escenificar otro mundo involucra que uno ya es capaz de comprender el mundo en que se vive. En relación a esto, Smirnova (2011) comenta que:

Play is not a departure or escape from the reality. On the contrary, it is an accesible way to experience reality. Fascination with a toy reflects an interest in real objects or people that enter children’s lives by means of toys.

En español: «Jugar no es una salida o escape de la realidad. Por el contrario, es una manera accesible de experimentar la realidad. La fascinación con un juguete refleja el interés en objetos o personas reales que entran en la vida de los niños a través de los juguetes».

En cuanto al lenguaje, Angela Ridao dice:

También hay que considerar que el juego y los juguetes para el niño constituyen una forma de hablar, de expresar, de proyectar su imaginación, sus conocimientos, sus sentimientos, sus experiencias…» (2008).

Relacionado al lenguaje y a lo que se viene diciendo el niño comienza a desarrollar su mundo interior (las historias que le gustan y disgustan, sus miedos, lo que valora, etc), que lo expresa a través de sus juegos. Por eso, que viendo a un niño jugar, en palabras de Smirnova: «one can understand their inner world and the things that excite them» (uno puede entender su mundo interior y las cosas que lo entusiasman).

Asimismo, para jugar bien es preciso aprender a jugar, por eso tanto Jerome Bruner (1986) y Smirnova (2011) comentan que es importante al menos en los primeros años de juego, alguien que acompañe al niño en el juego, que lo guíe. En ese sentido, Bruner en su artículo comenta que para que la concentración de un niño en el juego sea mayor, hace falta otra persona; caso contrario, va a ser más difícil.

The Lego movie (2014). Todo lo que sucedió en la película había sido producto de la imaginación de un padre con su hijo que estaban jugando juntos.

El pensamiento y la imaginación comienzan frecuentemente en forma de diálogo con un compañero y, sin la ayuda de otro compañero, desaparece por lo menos los primeros años. El desarrollo del pensamiento puede estar determinado en gran medida por la posibilidad de diálogo, que se va interiorizando hasta ser capaz de seguir su curso dentro de la propia mente. (Bruner, 1986).

Por tanto, además de un guía en el juego, un compañero también es importante de vez en cuando…

En conclusión, espero que se haya comprendido la importancia del juego, los juguetes y algunas de las implicaciones del tema. Espero que se haya comprendido esto por varias razones.

Primero para ser más críticos al momento de ver y comprar juguetes, saber que la mayoría de juguetes representa algo, por tanto es preciso saber qué comprar. Un juguete al cual al niño le guste mucho, puede influir en los gustos de este. Juguetes ambientados en épocas antiguas, quizá, podrían hacer que el niño tenga un especial aprecio por la época de los caballeros, por decir un ejemplo. Asimismo, tampoco se va creer que todos los juguetes tienen que ser ‘bonitos’, hay juguetes, considero que son importantes y pueden no ser ‘bonitos’ o no representar una virtud. En ese sentido, si hay un caballero, tendrá que haber un dragón (quizá muy feo); si hay un policía, un ladrón, etc…

Segundo, saber que el juego no es una pérdida de tiempo. Con esto no quiero decir que el niño deba jugar todo el día, mas al menos tener en cuenta lo que ya se ha dicho, que el juego es un momento donde la inteligencia se desenvuelve e incluso donde el niño se puede conocer más a sí mismo (Smirnova, 2011).

Tercero, para no subestimar a los juguetes. A veces estos son considerados como simples objetos bonitos o entretenidos, pero no. Para el niño este es un objeto muy significativo (como el peluche también estudiado por algunos psicólogos y profesionales de la educación). Inclusive a veces se recomienda no comprar tantos juguetes con estímulos como sonidos, movimiento, etc., porque el niño (en los primeros años de edad), ve a aquel juguete como algo independiente a él, como algo ya animado que no necesita de nadie; como si fuera una televisión, que está para ser mirada. Por otro lado, el muñeco de acción (o ‘character toy’), va a implicar más del niño que otro juguete (inclusive que un carro control remoto), va implicar más esfuerzo mental. Con esto no quiero desprestigiar a los otros juguetes que no dejan de ser entretenidos y sanos, mas lo digo para que se vea el valor de los juguetes o figuras de acción.

Y por último, es relevante reconocer que cuando se juega con un niño no solo se lo está acompañando, sino que se lo está guiando en cómo jugar; qué tipo de escenas crear, qué diálogos inventar, qué problemas resolver, etc. Así como la última imagen, jugar con un niño, es en gran parte ayudar a estimular su inteligencia.

Espero haber sido lo suficientemente claro y que hayan podido reflexionar de forma amena sobre esta realidad.

Gracias.

Anexos.

Marcas interesantes de juguetes tradicionales:

King & Country (fundada en Hong Kong, en ese entonces colonia británica, en 1983, por dos escoses).

Online Product Store for Toy Soliders | W Britain (marca británica fundada en 1893, con juguetes que mantienen un estilo de mediados del siglo XX, es decir, que parecen más de colección en cierta manera.)

Lanard Toys – About — LANARD TOYS LANARD TOYS – Innovative designs and time-tested favorites (marca fundada en 1978 en Hong Kong, territorio que fue colonia británica desde mediados del siglo XIX has el año 1997).

PLAYMOBIL® Portugal (Playmobil, marca alemana fundada en la década de los 70s).

Bibliografía.

Aristóteles, Poética, 6, 1449 b 21-30.

Bruner, J. S. (1986). Juego, pensamiento y lenguaje. Perspectivas: Revista trimestral de educación, 16(1), 77–83. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000069206_spa

Ridao, A. (2008). El lenguaje secreto de los juguetes [Ponencia]. X Congreso Nacional y II Congreso Internacional Repensar la niñez en el siglo XXI, Mendoza, Argentina.

Smirnova, E. O. (2011). Character toys as psychological tools. International Journal of Early Years Education19(1), 35-43.

Klemenović, J. (2014). How do today’s children play and with which toys?. Croatian Journal of Education/Hrvatski Časopis za Odgoj i Obrazovanje16.

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